Hoy me salgo del guion, pero continuo con el tema de la semana pasada, el minimalismo, pues tiene su vínculo. Hace poco escribí algo en mi diario que no puedo dejar de relacionar con la fotografía:
"Para mí, escribir a lápiz es algo que va más allá de la simple escritura. El lápiz se va consumiendo y llega a su final. Y así comienza otro ciclo. Solo tu legado de grafito impregnado en papel. Nada de lujos ni de tintas caras. Solo eso."
¿Qué tiene que ver esto con la fotografía? Pues creo que mucho..
El minimalismo, tanto en la escritura como en la fotografía, no es una técnica. Es una actitud. Es elegir conscientemente qué dejas fuera del encuadre, igual que eliges qué no escribes.
Además, siempre suelo recomendar en mis mentorías el usar un diario visual, en el que escribes lo mejor o más importante de tus días o semanas, incluyendo tus proyectos, metas, sueños y, cómo no, dibujos o bocetos de las fotografías o sesiones que quieras hacer, en donde además puedes añadir imágenes que te inspiren y pegarlas en tu cuaderno.

Menos cámara, más mirada
Uno de los errores más comunes cuando empezamos en fotografía es pensar que necesitamos más: más objetivos, más accesorios, más especificaciones, más rango dinámico. Pero el minimalismo te enseña lo contrario. La cámara que tienes ahora mismo, incluso el móvil, es suficiente para hacer fotos minimalistas con impacto real.
El lápiz no necesita ser de edición limitada para escribir algo que valga la pena. Tu cámara no necesita ser la última para capturar algo que emocione.
El encuadre es como el papel en blanco
Cuando escribes a lápiz en un cuaderno, el papel en blanco no es un problema, es una posibilidad. En fotografía, el espacio vacío funciona igual. El cielo limpio, la pared sin adornos, el suelo liso: todo eso es tu papel en blanco. No lo llenes. Déjalo respirar. Y en ese “lienzo” vacío puedes empezar a escribir/dibujar/captar lo que deseas.
Lo que se consume, permanece
Un lápiz se acaba. Una batería también. Una tarjeta de memoria se llena. Cada salida a fotografiar tiene un límite. Y eso es bueno, porque te obliga a elegir. A mirar antes de disparar. A no fotografiar todo, sino lo esencial.
El minimalismo en fotografía es eso: fotografiar menos elementos para decir más.

Unas simples pinceladas sobre el “lienzo” en blanco es más que suficiente. © Dana Walton
Y, después de ver el minimalismo en detalle la semana pasada, ¿tienes ya una foto minimalista hecha con lo mínimo? ¿Te gustaría empezar tu diario visual como suelo recomendar? Déjame un comentario.
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