Hay fotógrafos que dominan la técnica. Y luego están los que te enseñan a mirar. Para pertenecer a este segundo grupo debemos convertirnos en un narrador de historias.
 Así buscaremos algo más profundo: una emoción, una verdad, un instante que normalmente pasa desapercibido.

No se trata de lo que ves, sino de cómo lo sientes. En un mundo obsesionado con la nitidez, el equipo y la perfección técnica, hoy te propongo casi lo contrario. Menos ruido. Más intención. Busca conectar.

En las redes se habla de creatividad, pero en muchas ocasiones desde el lado productivo o comercial. No desde dentro. Para nosotros, fotografiar no debería ser solo capturar el mundo exterior, sino explorar el interior.

  • ¿Qué te llama la atención?

  • ¿Qué te emociona?

  • ¿Qué historia quieres contar, aunque no se vea?
    Porque al final, cada foto es una respuesta a esas preguntas. Y eso conecta directamente con una idea poderosa: No haces fotos de lo que tienes delante, sino de lo que llevas dentro.

© Chris Orwig

Fotografiar con intención. Hoy en día es fácil hacer miles de fotos. Pero es difícil hacer una que importe. Por eso, sería ideal sentir antes de componer. La intención transforma lo ordinario en significativo. Porque cuando hay intención, la técnica deja de ser protagonista… y se convierte en un medio.

Así que, como consejo, te animo a que salgas a fotografiar, y prueba esto:
No busques una gran escena.
No busques una gran foto.
Busca algo que te importe.
Algo que te haga detenerte.
Y pregúntate por qué.
Porque ahí, justo ahí… es donde empieza tu fotografía con intención.

Si deseas aprender más fotografía a tu ritmo, de manera muy muy sencilla y personalizada, ahora tienes dos modalidades: una membresía con contenidos semanales, atención de lunes a viernes a través de email y una conexión en directo mensual, y mentorías personalizadas. Para más información, puedes escribirme a: [email protected] Sigue disparando, sigue creando, sigue aprendiendo y nos vemos la próxima semana con más consejos.

Keep Reading